miércoles, 15 de mayo de 2013

EL CUERPO DEL ARTISTA

El cuerpo del artista se toca, se besa, se ofrece
Se aparece desnudo en las calles
Se viste de harapos o luces celestes.
El cuerpo del artista se violenta, se tortura
Se aparece moribundo o naciente
Está recorrido por miradas
Por adulaciones, por perturbaciones
Por protuberancias… por sexo.
El cuerpo del artista lo cantan
Lo bailan en su intimidad los esqueletos
Lo rugen en su corazón las ciudades.
El cuerpo del artista se hace el amor en los espectadores
Se muestra galante o se humilla
Nace pleno o enérgico
Se sonríe, se llena de lágrimas o peca.
El cuerpo del artista está visitado por las chirimías
Por las bandas rockeras
Por las voces de júbilo y admiración
Por los sentidos exaltados de la poesía
Los colores intensos del deseo
Las notas vibrantes de la melancolía
Que nos recuerda un violonchelo.
Pero el cuerpo del artista es sólo sueño
Paraíso temporal, calor y olvido
Nadie paga por su viaje
Nadie se pone la peluca de su imaginación
Hoy mismo sobre la autopista de un teatro callejero
El cuerpo del artista gira uno o dos aros
Expulsa fuego o se viste de narciso
Se erige solitario en el pedestal de una luz roja.  


HHValencia

1 comentario:

  1. Déjeme decirle señor hurtado que este poema es toda una genialidad. Lo leo y lo recuerdo con frecuencia, lo llevo a ud conmigo con esta obra. Algún día, mi cuerpo, si lo beso, si lo visto de luces celestes, si lo erijo en pedestales rojos... si lo llevo a una un toque de rock o de tango -que seguro lo haré a menos que muera y aún así lo haré-: Lo recordaré a usted señor Hurtado,con lo que mi cuerpo y mi alma recuerde -aun sin fotogramas o nombres-

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